
El ojo decide. El lápiz obedece.
No hay software ni atajos. Cada línea es una decisión tomada con paciencia, una sola vez.
— Una sola herramienta
Grafito. Sin atajos digitales.
Llevo más de 30 años estudiando cómo la luz cae sobre una superficie y cómo el grafito puede capturarla con precisión.
Estilo hiperrealista, para recordar a un ser querido o inmortalizar a la familia en tu hogar. Un dibujo que ambiente tu oficina o despacho; será la mejor decoración.


Un encargo es una conversación
Trabajo a partir de tu fotografía, pero cada decisión sobre luz, tono y detalles; se toma en conjunto, por lo que; el proceso incluye revisiones contigo hasta que el retrato sea lo que buscas.
Los plazos se miden en semanas porque la observación precisa no se puede comprimir. Eso es la garantía de calidad que caracteriza al arte.
Cada encargo, considerado desde el principio.
Si sabes lo que quieres retratar, el siguiente paso es una conversación. Sin presión de plazos, sin formularios genéricos.
